"A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota.". Madre Teresa de Calcuta

viernes, 3 de noviembre de 2017

MUCHA SUERTE




Nunca dejaré de repetirlo.
Soy una persona afortunada solo por el hecho de vivir estas experiencias en un pais como Nepal, situado en un ranquin alto de los paises más pobres del mundo.
Cada día aprendo cosas nuevas y cada día me sorprenden con sus actitudes de agradecimiento hacia mí.
Hace unos días me encontré con trs chicas que venian del cole.
Estaba en haciendo una compra en una tienda.
Una de ellas estaba comprando un champú. y mi comentario es : A mi no me hace falta champú...Ahorro mucho dinero. Risas!!!.
Ella me responde: Te lo ahorras y luego lo inviertes con nosotras!!! Una respuesta con mucho significado de agradecimiento.
- A las 12 de la mañana salen del cole para tomar un pequeño refrigerio. Suelo esperarlas en el mismo lugar. Veloces corren a saludarme y a preguntarme
si ya he comodo, si estoy bien, si no me duele nada... Las más pequeñas y tambien alguna mayor me cogen de la mano y las tengo así hasta que se van. Tres o cuatro manos
por cada una de las mias. Como si fueran ramos de flores.
Las más peques que no hablan inglés me miran continuamente y siempre sonriendo.
Son 40 minutos que me dan energía para llenar el día.
Con las más mayores hacemos chistes y nos divertimos un montón.
Cuando llega la hora de regresar a clase forman dos filas diferentes: Una de mayores y otra de pequeñas, colocadas por estaturas y a la orden de ponerse en marcha
la primera de las mayores coge de la mano a la primera de las más pequeñas, y así sucesivamente.
Demuestra que las mayores se encargan de las más pequeñas durante todo el tiempo que lo necesiten, hasta que se puedan valer por si mismas.
Siempre que puedo paso este ratillo con ellas, que sin duda me llena el día.
En Gokarna más de lo mismo, aunque las circunstancias son muy diferentes. Chicas y mujeres más mayores pero con otros problemas de mayor calado. Sus problemas
psiquiátricos las tienen inmersas en un mundo que solo ellas conocen.
Las que su edad mental se acerca a la física me tratan como un rey. Pendientes de que coma, de que descanse, ... de que no me pase nada por la calle y de que
vuelva pronto a casa.
Muy de mañana con los primeros rayos de sol, entorno a las 6 de la mañana llaman a la puerta de mi habitación para traerme
un té caletito, unas galletas, un huevo duro y una racioncita de patatas fritas...
Me lo dan con mucho cariño. Enternece verlas con la bandeja en las manos, con el chal que les cubre la cabeza ya que hace fresquito por las mañanas. Siempre diré
que son los mejores desayunos que me tomo en mi vida.
Tambien cuando puedo les traigo cosas de la calle que habitualmente no comen : cacahuetes, pistachos, chocolatinas, zumnos... Con mucho orden se las reparten y las
que pueden me dan las gracias....
Nunca podré darles lo que de ellas recibo... Tengo mucha suerte...

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