"A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota.". Madre Teresa de Calcuta

viernes, 6 de noviembre de 2009

LUNA LLENA




El día 2 de Noviembre es luna llena.
La luna, un astro celeste mas del universo, ha regido el mundo desde la antiguedad, cuando el hombre observo que periódicamente aparecía en el cielo como una bola luminosa. Muchas culturas dependen de ella para sus celebraciones.
En casa me preparan un buen te y una maravillosa ensalada de frutas, y emprendo camino hacia Maiti Nepal, donde doy novedades de lo acontecido en Sattighata, y de todos los proyectos que se han podido realizar, que ya contare en mi ultimo comentario cuando todo haya terminado.
La mañana es calurosa. Me dirijo a Pashupati. Un lugar mágico y especial donde nunca se sabe lo que va a ocurrir.
Con mi carnet de voluntariado tengo acceso al recinto sagrado.
La tranquilidad es absoluta. No hay ninguna incineración en curso. Parece como si de un día para otro hubiese dejado de ser especial y sagrado. Como si nadie se muriera mas.
Me siento en las escaleras, frente a la orilla sagrada ( la oeste ). En el río gente lava la ropa, niños que lanzan una cuerda, donde al final pende una rueda imantada. Rastrean el fondo en busca de monedas o dientes de oro de los que han sido incinerados y sus cenizas y restos han sido vertidas al río.
En la lejanía escucho una banda de música. Sera una boda ? Sera un funeral ?. Cada vez se siente mas cerca. Atisbo la banda musical y detrás una longuísima cola de mujeres vestidas con saris rojos ( casadas ) y que en sus manos transportan grandes platos de barro llenos de mechas de algodos. Las colocan, perfectamente alineadas en los escalones de bajada al rio.
Una parte de ellos los prenden fuego. El resto ha de esperar a las 4 de la tarde. Para entonces el fuego sera una vez mas protagononista en Pashupati.
En medio de todo este espectaculo de color traen un cadáver. Le harán los primeros rituales antes de la incineración final : petalos de flores, polvos rojos, agua del rió sagrado sobre su cara....
En la otra parte de la orilla, donde incineran a los pobres, increíblemente ha comenzado a llenarse de gente. Siete cuerpos inertes esperan en el suelo para que les preparen las piras funerarias.
Hemos pasado del silencio y la tranquilidad al barullo y los llantos de los familiares que asisten a los funerales.
El tiempo pasa. No hay momento para el respiro ante tantos hechos que acaecen en Pashupati.
He de marcharme al aeropuerto. Nuria y Raquel están sobrevolando el espacio aéreo Nepali y pronto aterreizarán. Más de una hora de espera y finalmente pisan otro mundo. No saben lo que les va a deparar su estancia en Nepal. Se asientan, se duchan , cambian dinero y nos vamos a terminar el día en Boudha.
La luna llena hace de este espacio un lugar mágico. Miles de tibetanos circundan la stupa, la mas grande del mundo. Cientos de velas iluminan las caras de los viandantes. Dan vueltas y vueltas alrededor, en el sentido de las agujas del reloj. Cumplen con sus rituales de oración. Mueven los molinos de oración: los manuales y los que están adosados al muro circular. Ancianos que arrastran los pies al caminar, mujeres y niños, monjes y monjas forman un grupo humano, que junto a las banderas de oración que ondean al viento componen un mosaico multicolor inigualable, todo ello unido al olor de los inciensos y del aceite de las velas que libremente ululan en la noche. La luna majestuosa nos contempla desde su zenit.
Nos otorgan el privilegio de dar una vuelta por encima de la stupa. Solo nosostros tres paseamos en tan concurrido lugar a otras horas del día.
Cenamos en una terraza desde donde se contempla todo el espectáculo. Una Everest ( cerveza ) nos acompaña. Mas tarde se nos unen Gema y Nacho ( zaragozanos ), Patricia, Jose y un nepali.. Compartimos cena y charla, hasta que ya en noche cerrada volvemos al descanso.
Disfrutamos del trafico de la noche. La luna se ha tragado a los ruidosos camiones y autobuses, a los coches, a las bicis, a los perros, a los gatos....
La luz se ha ido. Duermo con la claridad de la luz de la luna que entra por mis ventanas.

7 comentarios:

solomirartehastallegaralazul dijo...

hola

soy emilio desde zaragoza, el caso es que quiero donar a maiti nepal y no puedo, no sabras si tienen alguna cuenta paypal que sea mas sencillo que con la tarjeta de credito que se hace muy complicado.

saludos y muchas gracias por el blog

emilio

Patricia dijo...

Ay Pedro, si parece que estamos alli contigo....hace un año y seguimos viviendolo como si hubiese sido ayer!! -un beso grande desde Madrid y un abrazo gigante para toda aquella gente tan impresionante

ivano dijo...

Ciao Pedro. Sono sempre, le tue, immagini molto forti ed emozioni molto intense. Ivano.

niebla dijo...

Veo que este año no te has privado de nada: accidentes, colitis, mosquitos....
Pero esos son los gajes del oficio, y poca cosa comparada con los buenos momentos que vas a poder recordar cuando vuelvas a Madrid.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Lo cierto es que la luna llena que vemos desde Madrid, desde Kathmandú,.. ¡es la misma luna! Y digo yo que la luna ha de pensar, perpleja: ¡qué diferentes resultan los seres humanos en Madrid o en Kathmandú, a la misma luz de la luna!

PEDRO dijo...

Gracias Ivano. Pensaba que te habioas perdido por las calles de Paris.
Pues si Patricia, me puedo imaginar como os sentis cuando leeis algunas cosas que os haran recordar vuestro viaje. Seguro que os llegan los pitidos, los olores del incienso, de las velas...
Pues nada a prepararse para otro viajecito.

PEDRO dijo...

Gracias Ivano. Pensaba que te habioas perdido por las calles de Paris.
Pues si Patricia, me puedo imaginar como os sentis cuando leeis algunas cosas que os haran recordar vuestro viaje. Seguro que os llegan los pitidos, los olores del incienso, de las velas...
Pues nada a prepararse para otro viajecito.