"A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota.". Madre Teresa de Calcuta

lunes, 10 de noviembre de 2014

EL FILTRO DE LA AMISTAD

La manana en la que disfrutabamos de un estupendo picnic, yo iba haciendo fotos por doquier. En un momento concreto di a la camara de fotos un golpe con un arbol. No le di mas importancia. Estos accidentes pueden suceder en estas situaciones medio-aventureras.
Voy a hacer una foto. Quito la tapa y....el filtro se habia hecho pedazos, Al menos la lente no ha sufrido desperfectos. Eso era lo mas preocupante.
Quien iba a decirme que la rotura de un filtro iba a traerme alegria poco tiempo despues.
Tenia que esperar para llegar a Ktm. Asi fue.
Recien llegado de Sattigata, desempaqueto, organizo la habitacion y alla que voy a la busqueda de un filtro nuevo.
Entro en una tienda de material fotografico. No hay nadie. Espero y espero. Me siento en una banqueta a continuar esperando, asi vigilo la tienda. Veo que la puerta de la trastienda esta abierta. Me levanto hacia la puerta, asomo la cabeza y alli sentada en una silla, muy silenciosa, hay una mujer..
Nos encontramos la miradas y nos reconocemos. Tanto ella como yo nos damos un fuerte e interminable  abrazo. Se nos caen las lagrimas de alegria.
Hace 8 anos que perdi la pista de ella y de su marido.
Una pareja que regentaba una tienda de material de montaña y a la que todos los años iba a comprar encargos..
Nos hicimos grandes amigos.
Recuerdo que el marido tuvo un accidente grave con una moto. Le ayude con las medicinas y las vendas hasta la recuperacion final. Su cara era un verdadero poema.
Finalmente se recupero y pudo volver al trabajo.
Recuerdo igualmente que ella me encargaba cremas de Espana para no envejecer. No queria tener arrugas en la cara.
Las cremas que le traje no sirvieron para mucho.
El tiempo tambien ha pasado por ella.
La rotura de un filtro de una maquina de fotos me llevo al reencuentro de una vieja amistad, que pensaba habia perdido.
En medio de los abrazos y lagrimas de alegria aparecio el dueño de la tienda que no entendia lo que estaba ocurriendo.
Finalmente pude comprar el filtro, pero a la hora de pagar no me lo acepto.
Chime quiso regalarmelo.

2 comentarios:

iguana dijo...

Por suerte el destino no esta escrito ( por ahora).

laura dijo...

Preciosa historia :_)