"A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota.". Madre Teresa de Calcuta

jueves, 24 de octubre de 2013

DOCE AÑOS DESPUES

En octubre del año 2000, en Sattigata, donde antes se alojaban las mujeres, niños y niñas seropositivas, recuerdo como en una calurosa mañana llegaba una joven y bella muchacha, con un bebé en brazos, de no más de un mes y un atillo de ropa, Su cara era un poema. Expresion de miedo e incertidumbre.
Ambas seropositivas.
 El tiempo hizo que la madre se adaptara a la nueva vida. La pequeñaja fue creciendo (cuantos botes de leche condensada la pude comprar????) Era el juguete del Hospicio, y creció prácticamente  sin saber quien era su madre. Cuidados y atenciones por parte de todo el mundo hicieron que la madre Ashmita (nombre supuesto) se desentendiera poco a poco de Sumitra ( nombre supuesto )
Encontró un muchacho, también seropositivo, se enamoro de el y comenzó una nueva vida abandonando legalmente a Sumitra.
El tiempo ha pasado. Tienen un nuevo hijo, de 3 años, y los problemas han llegado.
Su situación como pareja se ha roto.
Ashmita ha sido abandonada irremediablemente. El susodicho se ha llevado al pequeño. 
Ashmita lleva mucho tiempo sin tomar la medicación apropiada. El sida probablemente se este apoderando de ella.
El lunes día 22 después de la emotiva celebración de mi cumple, me cuentan que esa misma mañana Ashmita había telefoneado, llorando desconsoladamente. Esta desesperada y necesita ayuda.
Se la han brindado y en cualquier momento puede regresar.
Al atardecer de ese día tuve otra celebración con las chicas seropositivas.
Entre ellas estaba Sumitra: una belleza, con unos ojos muy expresivos y una sonrisa que deslumbra. 
No sabe nada de la situación de su madre.
Mantendré el secreto hasta que Ashmita regrese.

1 comentario:

niebla dijo...

Terrible historia la que nos cuentas. Esperemos que tenga una continuación un poco más feliz.