"A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota.". Madre Teresa de Calcuta

viernes, 14 de noviembre de 2008

EL PASO DE LA VIDA

A solo unos días de terminar mi estancia del 2008 en Nepal, decidí pasar un día en Bhaktapur. Un día de relax después de un intenso mes de actividad. Pasee por las calles, grabe imagenes en mi retina y en mi maquina fotográfica. Tanta relajación me turbo, y eran las 6 de la tarde/noche cuando termine en los brazos de Morfeo.
Las campanadas de los templos cercanos, me avisaban en el duermevela de donde me encontraba. El tiempo había pasado sin remisión :El atardecer, la fría y larga noche y un amanecer neblinoso.
Sabia que la madre de Vidya, quien regenta la Golden Guest House, estaba enferma e ingresada en el hospital. Antes de abandonar Bhaktapur hasta otra nueva ocasión, me pase por el "centro santitario" para visitarla. El hospital es pequeño en unas condiciones higiénicas a la altura del país. La madre de Vidya esta en una habitación de 6 camas. Solo ella era la ocupante de la misma. Su cama estaba junto a un gran ventanal con unas vistas impresionantes, que para ella pasaban completamente inadvertidas. Parece que al país goza de buena salud. Todas las habitaciones están prácticamente vacías. Una ocupación de un 10%. La realidad es que la sanidad es privada y poquísimos son los que se pueden permitir el lujo de ser atendidos en un hospital. La sanidad publica no tiene nombre. Los nepaleses prefieren morirse en casa antes que entrar en ese tipo de "hospital".
Cuando entre había mas de 4 personas intentando cambiarla de posición es una mujer corpulenta y de mucho peso. Ha cumplido los 80 anos.
La cama, la habitación, la maquinaria que controla su corazón... todo ello me recordaba los hospitales de la II Guerra Mundial.
Sufro mientras observo. Se siente que tiene dolores. Hay familiares a su alrededor. Empieza a llorar desconsoladamente. Las lágrimas encuentran el cauce de su arrugada piel, para desembocar en un raido pijama verde. Tengo que marcharme. La saludo con un ultimo Namaste. Le doy un beso en la frente y me mira con sus ojos llenos de lágrimas. Se que esta ha sido la ultima vez que la veo. Estoy esperando una llamada de teléfono, para avisarme del fatal desenlace. Al menos estará acompañada de sus hijos e hijas.
La vida ha pasado para ella. Donde quiera que vaya que descanse en paz.

2 comentarios:

Lechuza dijo...

Namaste, Pepo.
Quiero pedirte un pequeño favor.
¿Podrías comprarme 10 ó 12 imanes de nevera de los que vienen con la bandera nepalí y los ojos de Buda?
Muchas gracias y saludos desde España.

Pepouda dijo...

Vere donde encontrarlos. No soy muy experto en chuches