"A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota.". Madre Teresa de Calcuta

domingo, 28 de octubre de 2007

AMANECER EN GOKHARNA



Gokharna es una pequena localidad, situada al Oeste de Kathmandu. Un pueblo como tantos que rodean la bulliciosa capital del Reino. Desde finales del 2006, Maiti Nepal, y con la inestimable ayuda de la Fundacion Sonjia Kill, construyo un nuevo hospicio, para mujeres, ninos y ninas seropositivas, dado que en las proximidades hay un "hospital" ( lo he escrito entrecomillado....), y ante eventualidades graves, el ingreso en el mismo es mas rapido.

Aqui se han dirigido mis pasos, a la busqueda de ojos, caras y sonrisas.

El miercoles pasado, y desde Katmandu en bicicleta.... En bicicleta por la orilla de un rio. Suena idilico, pero nada mas lejos de la realidad. Prefiero no describirlo, pero al menos no hay cuestas ... Hace calor, y en cuanto puedo hago una parada, para tomar algun refresco, en los chiringuitos del camino.

A lo lejos diviso el hospicio. Poco a poco se acerca. A la velocidad que la bici me permite.

Me abren la cancela. Hay mucho silencio, pero en cuestion de segundos oigo gritos de ninos que corren. Inmediatamente los veo salir por la puerta principal del edificio.

Mas de 25 pequenajos, me rodean y me gritan: Pedro uncle! o Pedro Bua! ( papa en nepali).

Es un momento indescriptible. No se como poner en palabras mis sentimientos. Segundos mas tarde empiezo ver a las mas mayores. Muchas sonrisas. Mucha alegria de su parte y de la mia.


La noche cae pronto.... y el amanecer llega casi sin pestanear.

A las 5,30 am, empieza a clarear. A las 6, llaman a la puerta. No me pilla de sorpresa. Siempre es asi. Una de la mayores, me trae un te calentito y un huevo cocido. Buen despertar!. El te me entona y el huevo me reactiva.

Vuelvo a la cama, y bajo el edredon de lana, reposo y pienso mirando al techo, mientras escucho el canto de los pajaros, o a los gallos que cantan, o el llanto de algun nino o el ladrido de los insoportables perros de la zona.

Casi sin verse el sol, lo primeros ninos salen a la calle, ateridos de frio, para jugar. Todos y si excepcion tienen un gorro puesto en la cabeza. A la voz de una de las chicas, todos desaparecen como por encanto, y se suben a sus habitacioneas a ponerse el uniforme del cole.

Es bonito verles como se organizan. Como doblan la ropa que se quitan, como se limpian los zapatos. Todo ello, ellos solitos. No levantan un palmo del suelo, y nadie tiene que ayudarles. Son listos....

Antes de montarse en el bus del cole, hacen cola para que les peinen, para que les miren la unas y comprobar si los zapatos estan limpios. Si no es asi, tienen que volver a limpiarselos. Nadie rechista. Probablemente un azote en el culo se escape, si no hacen caso.

A las ocho, una furgoneta viene a buscarles. Se montan apinados. Es lo que hay!!! Pero juegan mientras dure el viaje a la escuela.

Las mananas siempre tendran el mismo color. Solo la temperatura y la luz del sol cambiara los decorados.

5 comentarios:

Juan Ignacio dijo...

Hola, Pepo.
Sigo con interés tus cronicas diarias desde Nepal, hay tantas cosas por hacer allí que me siento un poco abrumado.
Saludos para ti y los tuyos.

pepo caraban dijo...

Pues si, hay muchisimas cosas que hacer aqui, y en muchos sitios com este. Solo un 15% de la poblacion vivimos bien, el resto cada vez mas pobres.
un abrazo

coyote dijo...

Pero son mucho más despiertos que los cachorros de nuestro país, que pueden llegar a las 48 primaveras sin saber atarse un zapato.
Mamá lo hace por ellos.

Bitel dijo...

Como el dicho,por la sonrisa de un niño merece la pena casi todo.
Veo y oigo por tus crónicas.

pepo caraban dijo...

Asi es. La contemplacion a las personas nos hace inutiles.
Es una de las mejores experiencias que veo.Ya desde muy pequenitos son independientes y autosuficientes. En nuestro mundo pensamos que creamos frustaciones si no les damos todo. Peor. Les hacemos mas inutiles.