"A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota.". Madre Teresa de Calcuta

martes, 30 de octubre de 2007

EL PITO



Estoy convencido que en la historia del hombre el ruido tardó en hacerse notar. Los ruidos que se me ocurren, podrian ser: el crepitar del fuego, los golpes para tallar la piedra y quizás los gritos para comunicarse a larga distancia y más adelante el tañir de las campanas que llamaban al culto, o el sonido de las ruedas de los carros en los caminos empedrados, o los voceros vendiendo agua, piedras preciosas, telas...

Los más modernos serían: las sirenas de las fábricas que suenan al comienzo o al final de la jornada laboral, los timbres del cole que anuncian el recreo, o las campanas de los relojes que nos dan la hora y otro muy molesto : el pito de los coches.

Kathmandu, como otras ciudades del tercer mundo debe ocupar los primeros puestos en el ranking de: TOCA PITOS.

Todo tipo de artilugio con ruedas, tiene su particular sonido: los coches, los buses, los camiones, las bicicletas, los triciclos.....

Nada raro. En qualquier parte del mundo es así. Hay que hacerse notar, pero aquí no hay conductor, que cada 10 segundos, como mínimo no haga tocar el claxon.

Los del coche son estridentes, los de las motos parecen chicharras y las bicicletas, para no ser menos, tambien "rinrrinean".

Y los camiones o autobuses .... Eso es otro cantar. La bocina tiene muchos sonidos: agudos, graves, altos y bajos, y sobre todo suenan muchisimo. !Menos mal que aqui no hay barcos!.

Para arreglar la sinfonía, hay algunos coches o motos, que cuando ponen el intermitente, suena "La Lambada".

No hay cosa peor que pasar tiempo de espera en una estación de autobuses. Todos hacen sonar los claxons, para anunciar que van a comenzar la marcha. Y como sabe el viajero que el claxon que suena es el de su autobús  que se va?......

Se ha establecido, como norma este juegucito del "toca pito", y sin lugar a dudas: el olor de las esencias, los inciensos, las especias, la combustión de las gasolinas, y el sonido de los claxons, confieren carácter a esta ciudad.

Lo mejor es la noche. Parece un toque de queda. Nadie se mueve en la noche. Todo el mundo descansa. Descansan hasta los pitos.

Pero al amanecer.... algun gallo compite con algun conductor que tiene mono de no haber hecho sonar el claxon en las ultimas 8 horas.....

2 comentarios:

ivano dijo...

Ciao Pedro, sono sempre molto belle le tue storie che leggo e seguo, ma questo già lo sapevi, con altrettanto interesse. In questa addirittura compaiono pure i suoni. Indubbiamante è questa l'essenza stessa di una città e ancora di più di una cultura che si trova agli antipodi della nostra. Continua ad inviarci tue notizie . Baci Ivano.

niebla dijo...

O sea que, lo de tocar el pito se refería a la familia de los claxons....