"A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota.". Madre Teresa de Calcuta

miércoles, 9 de noviembre de 2016

TERROR EN EL.... ASCENSOR




Terror en el ascensor
El lunes día 7 de nov. emprendí viaje de vuelta a Kathmandú. Otras 13 horas de viaje, pero tomé la solución de comprar 2 asientos solo para mí. Así pude estirar las piernas, y la rodillas, no me molestaron tanto.
Llegúa agotado a Gokarna, donde las niñas, me prepararon un té calentito. En Kathmandú ya hace frío desde que se mete el sol hasta el amanecer.
Dormí como si me hubiesen anestesiado.
El martes día 8 nos fuimos al cine, ya que el día del parque de atracciónes, esta chicas en concreto no hicieron nada. Tenían miedo a todo, por lo que decidí que el cine sería lo mejor.
El cine se encuentra ubicado dentro de uno de los edificios más modernos y más altos de Kathmandú, en la sexta planta.
Se vistieron de gala para la ocasión.
En el ascensor
La sesión es matinal. Hay que reservar los tikets con anticipación y recogerlos en taquilla una media hora antes. Llegamos casi a la hora del comienzo de la peli. El tráfico infernal, como es habitual.
Lo divertido y lo grotesco es que para muchas de ellas no habían subido nunca en unas escaleras mecánicas, ni tampoco en un ascensor.
Lo de las escaleras mecánicas fue una tarea prácticamente imposible. Solo cuatro supieron hacerlo. Otras no veián el momento de poner el pie en esa escalera en movimiento. El personal del centro decidió pararla para que pudieran subir andando.
Cinco plantas por subir. Había un ascensor. A por él.... Era acristalado por lo que durante la ascensión se veía todo el interior del centro. 
También era la primera vez que subían en un ascensr, y esto unido a que se veía como el exterior se movia, les produccía terror y una risa nerviosa.
No entrabámos los 19 en uno, por lo que en tandas de 5 la iba bajando. Hice de ascensorista durante 5 minutos. Muy divertido. Me enseñó a saber que para nosotros es algo simple y que no le damos importancia, para otros es un mundo.
Más de la mitad, no había ido nunca al cine.
Después llenamos los estómagos en un restaurante a la salida del cine.
Se lo han pasado muy bien.
Ahora entiendo por que no querían montar en nada durante la visita al parque de atracciones. 
Tienen miedo al movimiento.

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