"A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota.". Madre Teresa de Calcuta

viernes, 24 de febrero de 2012

FRÍO EN LAS CALLES

El calor del fuego
Todos los correos electrónicos que he recibido en los últimos meses desde Nepal, tienen un denominador común : El frío.
Lo de la calefacción en las casas, escuelas, tiendas, ... es una entelequia.Las temperaturas han sido extremadamente bajas para una población que carece de los mínimos medios para combatir el dolor del frío.
Una amiga nepalesa que tuvo la oportunidad de viajar a Europa se sorprendió que todas las tiendas de la calle tenían puertas y que dentro hacía calor, con dependientes en manga corta, cuando en la calle nevaba.
Sí , fue una gran sorpresa para ella, porque en Kathmandú, y por extensión a todo el país, todos los negocios carecen se puertas. Todos los días, cuando amanece y a la hora del cierre en las calles de Kathmandú suena un concierto de cierres metálicos que se enrrollan y se desenrrollan, para dejar a aire todos los productos a vender : ropa, fruta, vegetales, productos perecederos, papel higiénico, tabaco, etc
Sus dependientes pasarán horas a la interperie. Todo el día arrugaditos y tiritando. Las toallas son utilizadas para cubrirse la cabeza. Los pequeños que por allí pululan moquean irremediablemente.
El alimento del pegamento
En la ciudad se pueden ver pequeñas hogueras alimentadas con cartones, que sirven para hacer que la sangre corra por las manos. Alrededor de esas hogueras se reunen niños, ancianos, jovenes que comentarán el frío que se les mete por los huesos.
Cuando lleguen a casa solo un té o una sopa caliente les reconfortará antes de meterse en la cama.
Sus pesados edredones de lana serán la mejor calefacción para al menos poder descansar. Todos acurrucaditos.
En los colegios no tienen calefacción.
Los niños salen de casa con frío, se sientan en el aula con frío y vuelven a casa con frío.
He visto colegios que no tienen cristales en las ventanas. Que frío pasan!! Que frío siento cuando me acuerdo de ellos !!
Toalla reparadora
Tambien hay indigentes y sobre todo los niños de la calle esnifadores de pegamento que pasan las noches a la interperie, sin dormir alrededor de pequeñas hogeras y solo cuando llega el día y el sol empieza a calentar es el momento para dormitar.
Que frío me dan esos recuerdos!!

Calor humano y animal

1 comentario:

Pico Ta dijo...

¡Tengo frío, mucho frió!.
Besos